Una historia sobre amistad, equidad y amor por el póker.
"Algunos de los mejores momentos de la vida ocurren alrededor de una mesa de póker — riendo con amigos, faroleando terriblemente y celebrando una victoria improbable. Este proyecto es mi forma de mantener ese sentimiento vivo."
Un buen amigo mío se mudó a España hace un tiempo. Solíamos jugar a Texas Hold'em juntos todo el tiempo — en mesas de cocina, en bares ruidosos, hasta bien entrada la noche. Después de que se fuera, me di cuenta de lo mucho que echaba de menos esas tardes. Las cartas, las fichas, los chistes terribles, los debates acalorados sobre si alguien estaba faroleando.
Intenté jugar online. Descargué aplicaciones. Probé sitios web. Y cada vez, algo se sentía mal.
Ya sea una aplicación móvil o un juego web, casi todas las plataformas de póker online ajustan sus algoritmos. Los repartos no son realmente aleatorios — se ajustan para mantener a los jugadores enganchados, para animarles a gastar dinero o para empujarles a hacer clic en anuncios. Tienes rachas de victorias sospechosas seguidas de inevitables rachas de derrotas. Notas patrones que no se sienten naturales.
Busqué un juego en el que pudiera confiar. Un juego donde las cartas cayeran donde tuvieran que caer, sin agendas ocultas. No encontré ninguno que me satisficiera.
Así que decidí construir uno.
No estoy solo en esto. Unos cuantos amigos cercanos se unieron a mí — personas que comparten la misma frustración y el mismo amor por el juego. Juntos, empezamos con unos cuantos principios sencillos:
Nuestro generador de números aleatorios es criptográficamente seguro. Nuestro motor de juego principal es de código abierto — cualquiera puede inspeccionarlo. Sin manipulación, sin parámetros ocultos, sin "optimización de la participación". Las cartas son aleatorias, punto.
No existimos para ganar dinero contigo. No hay mecánicas de pagar para ganar, no hay cuentas premium, no hay anuncios diseñados para explotar tu psicología. Este es un proyecto construido por amantes del póker, para amantes del póker.
Un juego de póker debería ser rápido y responsivo. Hemos invertido mucho en infraestructura para garantizar una jugabilidad con baja latencia, sin importar dónde estés tú o tus oponentes en el mundo.
El código que alimenta nuestro reparto de cartas y la evaluación de manos es de código abierto — cualquiera puede verificar que el barajado es realmente aleatorio y que cada bote se entrega correctamente. Sin cajas negras, sin lógica oculta.
Este proyecto es nuestra pequeña contribución a la comunidad del póker. Es un juego construido con cuidado, con honestidad y con la esperanza de que una a la gente — al igual que esas tardes alrededor de la mesa de cocina.
Tanto si eres un jugador experimentado como si nunca has barajado una baraja, te damos la bienvenida. Toma asiento, reparte las cartas y disfruta del juego como debería ser.
Por los juegos justos, los buenos amigos y que las cartas caigan donde tengan que caer.
— El Equipo de Texas Poker